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+Autodenominación y tronco lingüístico

01-icono-autodenominacion_cdEl pueblo otomí habla variantes lingüísticas pertenecientes a la familia lingüística oto-mangue.

+Localización y zona ecológica

02-icono-localizacion_cdEn el estado de Hidalgo se concentra el mayor número de población otomí, se encuentran en el llamado Valle del Mezquital, los municipios de la región occidental con mayor población otomí son Tlanchinol, Cardonal, Tehuacán de Guerrero, San Salvador, Santiago de Anaya, Chilcuautla, Tasquillo y Huazalingo; en la porción más occidental hidalguense, destacan los municipios de Acaxochitlán, Huehuetla, San Bartolo Tutotepec y Tenango de Doria.
El Estado de México ocupa el segundo lugar en población otomí, concentrados principalmente en los municipios de Toluca, Temoaya, Acambay, Juquipilco, Otzolotepec, Morelos y Chapa de Mota.
En Veracruz se encuentran localizados en la región huasteca, en los municipios de Ixhuatlán de Madero, Texcatepec, Tlachichilco y Zontecomatlán.
En Querétaro la mayoría se encuentra en los municipios de Amealco, Tolimán y Cadereyta, y en el estado de Puebla casi todos están localizados en los municipios de Pahuatlán, Pantepec y Chila-Honey.
También cerca del 20% de población otomí habita en otros estados como Michoacán en el municipio de Zitácuaro, Guanajuato en el municipio de Tierra Blanca, y en Tlaxcala en el municipio de Ixtenco
Las condiciónes ambientales de esta gran área geográfica en que se distribuyen los otomíes presentan variables contrastantes, pues abarcan altitudes que van desde los 1 000 hasta los 3 000m snm, entre valles y terrenos accidentados, climas semiáridos, templados y tropicales con componentes bióticos que corresponden a estas variables, tales como vegetación semidesértica, bosques y selvas.

+Historia

03-icono-historia_cdA la llegada de los españoles los otomíes vieron la posibilidad de liberarse del imperio azteca, razón por la cual muchos otomíes les dieron todo su apoyo a los conquistadores. Quienes no quisieron hacerlo se retiraron hacia las montañas, desplazamiento que se acentuó cuando brotó una epidemia de viruela. Durante el siglo XVII la ocupación de sus tierras, seguida por el establecimiento de una misión, creó situaciones de inestabilidad; con la colonización de las montañas ocupadas por los chichimecas, se pretendió obligar a los nómadas a modificar su estilo de vida pasando de la cacería a la agricultura. Los misioneros trataron de convencerlos en forma pacífica, al mismo tiempo que los inducían al catolicismo. A cambio prometieron ayudarlos con la distribución periódica de artículos básicos, lo cual cumplieron pocas veces.
Durante el siglo XVIII muchos otomíes fueron expulsados hacia zonas más áridas y marginales.
El movimiento de Independencia no mejoró en nada sus condiciónes económicas. Los latifundios fueron divididos en pequeñas propiedades para los criollos y mestizos, y los indios siguieron en calidad de peones. La producción minera del estado de Hidalgo entró en crisis y muchos trabajadores emigraron a la Huasteca y Mineral del Monte, por lo que se registró un descenso de la población masculina. Durante los años más difíciles de la guerra, muchos otomíes fueron concentrados por la fuerza en Tulancingo.
A pesar de todo, nunca perdieron su lengua, crearon sus propios cantos, danzas, artesanías y su cosmovisión.

+Organización social

04-icono-organizacion_cdLa organización social entre los otomíes varía según la región de asentamiento, de esta manera podemos ver que hay regiones donde la unidad básica de la comunidad es la familia nuclear, mientras en otras regiones es la familia extensa.
En general dentro de las comunidades la autoridad principal está representada por el padre, quien, con la madre, educa, enseña y transmite las costumbres y hábitos culturales del grupo. Cada miembro de la familia tiene bien definido su trabajo. Los hombres cultivan la tierra, construyen y reparan la casa, cuidan el ganado y participan en el trabajo comunitario; las mujeres elaboran los alimentos, limpian la casa, lavan la ropa y crían los animales domésticos. En los tiempos de siembra y cosecha toda la familia participa en esas actividades.
Una relación muy respetada e importante además del matrimonio es la que se establece con el compadrazgo que surge en el bautizo y se considera como la vinculación simbólica más importante entre los otomíes.
La faena es una actividad muy importante de carácter obligatorio, debido a la migración, el hombre que se encuentra fuera paga a otra persona para que esta realice la faena de no hacerlo pierde sus derechos como miembro de la comunidad.

+Autoridades

05-icono-autoridades_cdLa organización política de los pueblos otomíes se centra en torno al ayuntamiento constitucional, cuya cabecera es el centro político, con el presidente municipal al frente. A nivel poblado los cargos varían y en orden de jerarquía ascendente son: mensajero, alguacil, policía, secretario y juez auxiliar. Los otomíes conservan la mayoría de los cargos religiosos tradicionales, como son los mayordomos y fiscales, aunque hoy día la elección es voluntaria. El trabajo comunitario, conocido como “faena”, aún se conserva en la mayoría de las comunidades.

+Religión y cosmovisión

06-icono-cosmovision_cdLas prácticas religiosas de este pueblo son una combinación de elementos católicos y prehispánicos, sincretismo que guía las concepciones del grupo, como son el culto a los muertos, la creencia en ciertas enfermedades, los sueños y anécdotas que prevalecen en la vida otomí.
La mayor parte de esta población profesa la religión católica y son muy apegados a la veneración de diversas imágenes cristianas; en los últimos años se ha incrementado la presencia de grupos religiosos protestantes en las comunidades otomíes. No obstante, aún sobreviven diversos rasgos prehispánicos manifiestos en la asociación de deidades nativas y cristianas, en el culto a los muertos y en las ceremonias agrícolas propiciatorias, aunque es en la práctica de la medicina tradicional donde se refleja con mayor énfasis el complejo mágico-religioso de la etnia.
La vida ceremonial se manifiesta en el culto a los santos patronos, en los santuarios regionales y, además, en los oratorios familiares.
Las fiestas de los santos se enmarcan en el calendario católico y tienen, como ya vimos, un fuerte vínculo con los ciclos agrícolas dentro de una antigua tradición mesoamericana.

+Actividades productivas

07-icono-productivas_cdLa actividad tradicional de los otomíes es la agricultura, dedicada especialmente a la producción de maíz para el autoconsumo; también siembran frijol, chile, trigo, avena, alfalfa, cebada, papa, haba, nopal, calabaza y garbanzo. Los cultivos se realizan con técnicas y herramientas tradicionales. En regiones como el Valle del Mezquital una actividad muy importante es el cultivo de maguey para la extracción de fibras y aguamiel para preparar pulque.
En los últimos años en varias regiones otomíes la migración ha presentado un considerable aumento debido a las pocas oportunidades en su lugar de origen. Las remesas enviadas por los migrantes representan un fuerte ingreso para las comunidades y familias.

+Fiestas

08-icono-fiestas_cdLas fiestas se enmarcan en el calendario religioso católico. Las fiestas patronales marcan el momento más significativo para la comunidad, que se identifica con el santo patrono. Es común que el santo le dé su nombre al pueblo, aunado a un mito que nos cuenta cómo fue que llegó a la comunidad. También la protege y le procura buenas cosechas, pero a cambio se le debe hacer una fiesta grande en su día, llevarle ofrendas y sacarlo en procesión para que cargue de fuerza a la comunidad. Alrededor de la fiesta se organizan las mayordomías.

+Gastronomía

09-icono-gastronomia_cdLa alimentación básica consiste en tortillas de maíz, frijoles, huevo, quelites, quintoniles, malva, queso y, en algunas ocasiones, carne de pollo o de res. En cuanto a bebidas, acostumbran tomar café, atole, té de diversas hierbas y pulque.

+Vestido tradicional

10-icono-indumentaria_cdLa indumentaria masculina se asemeja a la de los campesinos de la región. En el caso de las mujeres, son las ancianas quienes suelen usar la blusa tradicional de manta con bordados de colores en cuello y mangas. Encima de ésta llevan un quexquémitl o en su defecto, un rebozo. Este vestido tiene algunos cambios según la región.

+Actividad artesanal

11-icono-artesania_cdEl pueblo otomí fabrica diversas artesanías entre las que podemos destacar la producción de tapetes de lana, molcajetes y metates de piedra negra, sombreros de palma, sillas de tule, ayates de fibra de maguey, textiles elaborados en telar de cintura. Se utiliza el carrizo para fabricar macetas, canastos, sonajas en forma de paloma y cantaros para el pulque.

+Música o danza

12-icono-musica_cdLas danzas son organizaciones donde convergen múltiples vínculos sociales y son de vital importancia en la reproducción de la vida ceremonial de los pueblos otomíes. Existen danzas de origen colonial como la de apaches, arcos, vaqueros, arrieros, negritos, y pastoras. La danza siempre se concibe como una ofrenda para los santos en el día de la fiesta. Estas danzas no solo se bailan dentro de la fiesta patronal, también algunas de ellas se realizan durante la fiesta de la Santa Cruz que es cuando se lleva a cabo los rituales de petición de lluvias, también se bailan en festividades de carácter común como bodas, bautizos, etc.

+Medicina tradicional

13-icono-medicina_cdLos otomíes clasifican el origen de las enfermedades en dos niveles: las de origen natural y las de origen sobrenatural. A las primeras, las combaten con medicina alópata; las segundas forman parte de la cosmovisión del grupo. Para los otomíes, los orígenes de las enfermedades tienen una base mágico-religiosa; para curarse acuden con terapeutas tradicionales, como son las parteras y los hueseros, hierberos y rezanderos. Las familias otomíes frecuentemente utilizan plantas medicinales para curar sus males. La medicina doméstica ha jugado un papel importante para mantener el equilibrio biológico-social de la comunidad; el uso de la herbolaria es cotidiano. Este conocimiento empírico se aplica en enfermedades como dolor de cabeza, de estómago, cuerpo cortado, temperaturas, fríos, espantos y torceduras. Se cuenta con recursos terapéuticos como infusiones, masajes con cremas y bálsamos.